Primero la prueba. Después la postulación.
La prueba de idoneidad comprueba si las llamadas en frío son lo tuyo. Después sabes enseguida dónde estás.
- Una prueba, no una postulación. No cuesta nada y no te compromete a nada.
- Unos diez minutos. Sin hoja de vida, sin carta de presentación.
- Si la superas, puedes postularte justo después. Si no la superas, no entregas ningún dato.